La Vicepresidenta Ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha emitido un enérgico y claro mensaje a la comunidad internacional, haciendo hincapié en la postura inquebrantable de la nación sudamericana frente a lo que considera una persistente injerencia de los Estados Unidos en sus asuntos internos. Su declaración pone de manifiesto la firme convicción de la administración venezolana de que las decisiones soberanas deben ser tomadas exclusivamente por el pueblo y sus instituciones legítimas. Esto, sin la imposición de agendas foráneas ni la dictado de directrices que comprometan la autodeterminación del país. La **injerencia EE.UU. en Venezuela** ha sido un tema recurrente en el discurso oficial. Este pronunciamiento surge en un contexto de preparación activa para las cruciales elecciones presidenciales que se llevarán a cabo en 2024. Un proceso electoral que el gobierno venezolano defiende vehementemente como puramente nacional y ajeno a cualquier tipo de presión externa o condicionamiento por parte de potencias extranjeras. La vicepresidenta fue categórica al afirmar que el tiempo en el que Washington impartía órdenes sobre los políticos venezolanos ha llegado a su fin. Subrayando una era de mayor independencia y soberanía en la toma de decisiones políticas dentro del territorio nacional. Rodríguez enfatizó que la política interna de Venezuela es un asunto exclusivo de los venezolanos, quienes tienen el derecho inalienable de decidir su destino sin la intervención de otros países. Destacó que el pueblo venezolano es plenamente capaz de determinar su rumbo y de elegir a sus líderes a través de mecanismos democráticos y participativos. Rechazó de manera tajante cualquier intento de externalizar la política o de someterla a intereses ajenos a la voluntad popular.
SOBERANÍA NACIONAL Y ELECCIONES LIBRES
La alta funcionaria fue muy explícita al criticar lo que describió como la estrategia de Washington de intentar «ponerle apellido» a los candidatos presidenciales en Venezuela. Esta expresión, cargada de profundo significado político, alude a la percepción de que ciertos actores externos buscan influir directamente en el panorama político local. Su objetivo es favorecer o descalificar a aspirantes según sus propios intereses geopolíticos y estratégicos en la región. Esta visión genera preocupación en el gobierno venezolano. Desde la perspectiva de Caracas, tal conducta representa una flagrante violación de la autodeterminación y la autonomía del país, desvirtuando el espíritu democrático y la transparencia que debe regir toda contienda electoral. La administración venezolana reitera de manera constante que la elección de sus líderes es una facultad exclusiva de los ciudadanos venezolanos. Una potestad que no puede ser delegada ni condicionada por ningún ente externo, reafirmando la soberanía popular como pilar fundamental.
La vicepresidenta hizo un llamado a la comunidad internacional y, en particular, a los Estados Unidos, para que cese cualquier tipo de intervención en el proceso electoral venezolano. Invitó a que se respete la capacidad del país para organizar y llevar a cabo comicios transparentes y justos, de acuerdo con su Constitución y sus leyes. La consolidación de la democracia interna depende, en gran medida, del pleno respeto a estos principios. La **injerencia EE.UU. en Venezuela** es vista como un obstáculo para ello.EL ACUERDO DE BARBADOS Y EL DIÁLOGO NACIONAL
Rodríguez también vinculó directamente las recientes demandas de Estados Unidos con el levantamiento de las sanciones económicas que pesan sobre Venezuela. Para el gobierno venezolano, la insistencia en condicionar el alivio de estas medidas coercitivas unilaterales a ciertos resultados políticos internos es inaceptable y constituye una forma de presión ilegítima. El impacto de estas sanciones en la economía y la vida cotidiana de los ciudadanos ha sido un tema recurrente en el discurso oficial. Las sanciones son calificadas como una herramienta de desestabilización que busca forzar un cambio en la dirección política del país mediante la asfixia económica. La vicepresidenta enfatizó que la soberanía de Venezuela no es negociable ante estas presiones, y que cualquier acción que menoscabe la dignidad del pueblo venezolano será firmemente rechazada. Este punto es central en la política exterior de la administración. Adicionalmente, Delcy Rodríguez destacó la importancia del llamado a un «gran acuerdo nacional» realizado por el Presidente Nicolás Maduro. Este acuerdo busca consolidar la paz y la estabilidad política en Venezuela, fomentando el diálogo y la reconciliación entre todos los sectores de la sociedad. La invitación a este acuerdo subraya la voluntad del gobierno de buscar soluciones internas y consensuadas para los desafíos que enfrenta la nación, sin dependencias externas.
EL FUTURO ELECTORAL Y LA ESTABILIDAD
Este «gran acuerdo nacional» se complementa y refuerza el espíritu del Acuerdo de Barbados, suscrito entre la administración venezolana y la Plataforma Unitaria Democrática (PUD). Dicho acuerdo representa un paso significativo hacia la normalización política y la generación de confianza entre las distintas fuerzas que hacen vida en el país. El objetivo principal es asegurar unas condiciones justas y equitativas para la participación de todos en los próximos procesos electorales.
A pesar de los avances logrados a través de estos diálogos, la vicepresidenta reiteró la necesidad de que todas las partes cumplan con lo pactado, especialmente en lo que respecta al respeto a la soberanía y la no injerencia de terceros. Se busca construir un camino hacia adelante que esté basado en el respeto mutuo y el entendimiento, dejando atrás las confrontaciones y las agendas impuestas desde fuera. La **injerencia EE.UU. en Venezuela** ha sido un elemento que perturba este proceso. Rodríguez también hizo referencia a lo que denominó como la «obsesión» de Estados Unidos con Venezuela. Un país que, a pesar de las presiones y las sanciones, ha demostrado su resiliencia y su determinación para seguir adelante con su proyecto de nación. Esta «obsesión» es interpretada como un intento constante de desestabilizar la región y de controlar los recursos naturales de Venezuela, lo cual es inaceptable desde la perspectiva del gobierno. La administración venezolana ha reiterado su compromiso con la celebración de unas elecciones presidenciales transparentes, libres y justas en 2024. Comicios que deben ser resultado de la voluntad popular y no de presiones o condicionamientos externos. La voz de Delcy Rodríguez se suma a la de otros altos funcionarios que defienden la dignidad y la independencia de Venezuela frente a cualquier tipo de amenaza o intervención. Es un llamado a la autonomía y a la autodeterminación. En conclusión, las declaraciones de Delcy Rodríguez marcan una clara línea roja ante cualquier intento de dictar el curso político de Venezuela desde Washington. Reafirman el derecho inalienable del pueblo venezolano a ejercer su soberanía y a decidir su futuro en el marco de sus propias leyes y procesos democráticos. La **injerencia EE.UU. en Venezuela** es una práctica que la administración busca erradicar. Es un mensaje de firmeza y de defensa de la independencia nacional. Para seguir informado sobre este y otros importantes acontecimientos que marcan el pulso de la nación y el mundo, le invitamos a continuar leyendo nuestro contenido en RDN Digital.PREGUNTAS FRECUENTES
¿Cuál fue el mensaje principal de Delcy Rodríguez hacia Estados Unidos?
Delcy Rodríguez envió un mensaje firme a Estados Unidos, rechazando su injerencia en los asuntos políticos de Venezuela y enfatizando que las elecciones presidenciales de 2024 son un asunto exclusivamente nacional, sin que Washington deba impartir órdenes o condicionar el proceso.
¿Qué significa la expresión «ponerle apellido» a los candidatos, según Delcy Rodríguez?
La expresión «ponerle apellido» a los candidatos, utilizada por Delcy Rodríguez, alude a la percepción de que Estados Unidos intenta influir en el proceso electoral venezolano, buscando favorecer o descalificar a ciertos aspirantes presidenciales según sus propios intereses geopolíticos.
¿Cómo se relaciona el llamado a un «gran acuerdo nacional» con el Acuerdo de Barbados?
El «gran acuerdo nacional» propuesto por el Presidente Nicolás Maduro busca consolidar la paz y la estabilidad en Venezuela, complementándose con el Acuerdo de Barbados, el cual fue suscrito entre el gobierno venezolano y la Plataforma Unitaria Democrática (PUD) para generar confianza y asegurar condiciones justas en los procesos electorales.
* Este artículo fue creado con ayuda de una inteligencia artificial para producir texto similar al humano, y corregido por un periodista especializado de RDN Digital.
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