Anoche, Donald Trump se dio un banquete de gloria. Llamó a la captura de Maduro una «victoria colosal» y sacó a relucir a su «bebé», la Fuerza Espacial. ¡Qué ironía! Los que decían que los satélites eran para buscar alienígenas terminaron usándolos cazando dictadores, el primero fue el que gobernaba en Miraflores. Trump derribó al «siniestro capo» y hoy nos dice que está trabajando «en cooperación» con Delcy Rodríguez.
EL EFECTO «SHOWMAN»: ENRIQUE MÁRQUEZ EN EL PALCO
Fue el momento estelar: Trump presentando a Alejandra González y dándole la sorpresa de que su tío, Enrique Márquez, estaba allí mismo, libre. Es el sello Trump: emotividad, épica y resultados tangibles. Márquez, que fue secuestrado por cuestionar el fraude de 2024, es hoy el trofeo de la «libertad» de Washington.
Pero ojo: mientras Trump celebra en el Capitolio, aquí en Caracas la realidad es más pantanosa. Trump dice que los «nuevos líderes» (Delcy y compañía) ordenaron cerrar «esa vil prisión» de El Helicoide. ¡Un momento, Donald! Delcy no cerró El Helicoide por convicción democrática; lo hizo porque tú le pusiste el pie en el cuello y porque necesita que Chris Wright le firme los cheques de las licencias petroleras. Es una libertad comprada con concesiones, no nacida de un arrepentimiento.
EL GENERAL DONOVAN Y EL PLAN DE TRES FASES
El Comando Sur ya no se esconde. El General Donovan anunció su regreso para liderar el plan de Trump: Seguridad, Economía y Transición. Es el lenguaje de una intervención que ya es un hecho administrativo. Lo que me causa gracia es que Delcy y Jorge ahora se sientan con Donovan como si fueran aliados de toda la vida. Han pasado de «Patria o Muerte» a «Planificación o Inversión» en menos de 60 días. Estados Unidos no vino solo por la justicia; vino a asegurar que el quinto proveedor de crudo del mundo no se le escape de las manos.
LA REBELIÓN DE LOS TRIBUNALES: WILLIAMS DÁVILA Y LA «OPERACIÓN TORTUGA»
Mientras Trump aplaude en Washington, Williams Dávila denuncia desde el Palacio de Justicia que los tribunales se pasan la Ley de Amnistía por donde no les pega el sol. Los jueces —que siguen siendo los mismos que nombró el chavismo— están pidiendo que sea la Fiscalía la que solicite las medidas, ignorando que la ley permite a cualquier ciudadano hacerlo.
Es el sabotaje interno. Delcy firma la ley para que Trump no se enoje, pero los tribunales dilatan los procesos para que la estructura de control no se desmorone. Es una trampa burocrática: «Te doy la ley, pero no te doy la libertad».
💡 PROPUESTAS Y CRÍTICAS: ENTRE LA GEOPOLÍTICA Y LA CALLE
- SINCERIDAD SOBRE EL «INTERINATO» DE DELCY: Trump dice que está «trabajando en cooperación» con Delcy. Critico constructivamente: Washington no puede validar a la cúpula que sostuvo a Maduro como si fueran demócratas caídos del cielo. Si el plan de Donovan incluye una «transición hacia una nueva era», esa era debe tener fecha de elecciones presidenciales YA, con todos los inhabilitados en la boleta. El petróleo no puede ser el pago por la permanencia de los Rodríguez.
- INTERVENCIÓN DEL SISTEMA JUDICIAL: Si el General Donovan va a liderar la «seguridad interna», su primera fase debería ser exigir la limpieza de los tribunales. No podemos tener una Ley de Amnistía que dependa del humor de un juez que todavía tiene el carnet del PSUV en la billetera.
- EL HELICOIDE: AUDITORÍA, NO SOLO REMODELACIÓN. Trump celebró el cierre de la prisión, pero como ya dijimos, Delcy quiere convertirlo en un club deportivo. Propongo que antes de poner la primera cancha de pádel, una comisión forense del Comando Sur y de la ONU revise cada rincón. La libertad de Enrique Márquez es grandiosa, pero faltan 600 nombres más.
CONCLUSIÓN: LA LIBERTAD TIENE DUEÑO, PERO EL PRECIO ES NUESTRO
Trump tuvo su victoria espectacular y nosotros recuperamos a Enrique Márquez. Es un avance, pero no nos engañemos: estamos en un escenario de cohabitación vigilada. Los Rodríguez están entregando el petróleo y la cabeza de sus socios para que Trump los deje sobrevivir como «líderes interinos».
La libertad no es un regalo de Washington ni un permiso de Delcy; es un derecho que se ejerce. El «brillante comienzo» solo será real cuando el petróleo venezolano no sirva para financiar el retiro dorado de los que ayer torturaban y hoy «cooperan».
Amanecerá y veremos…
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