Resulta que Nicolás Maduro, el hombre que manejó los recursos de la nación como su caja chica personal durante una década, ahora dice que no tiene con qué pagarle a su abogado en Nueva York. ¡Qué ternura! Ha presentado una declaración jurada diciendo que es casi un indigente y que el Estado venezolano —sí, el mismo que él dejó en la carraplana— tiene la «obligación legal» de pagarle su defensa con fondos «no contaminados».
EL DESCARO DE LA SEXTA ENMIENDA
Su abogado, Barry Pollack, está indignado porque la OFAC no le deja recibir los fondos de Caracas que oscilarían entre los 500 mil y un millón de dólares. ¡Vaya tragedia! Quieren pagar la defensa de un hombre acusado de narcoterrorismo con el dinero que le pertenece a los venezolanos que hoy mueren de hambre en los hospitales. Es el colmo del cinismo: Maduro quiere que el pueblo al que oprimió le pague el buffet de abogados para evitar la cárcel. Menos mal que el Tesoro de EE. UU., que sabe muy bien de dónde sale cada centavo en este juego, les puso el parao. Si Nicolás no tiene dinero, que le asignen un defensor de oficio, como a cualquier otro hijo de vecino en el Bronx.
«SOCIO Y AMIGO»: EL IDILIO DE DELCY
Mientras Nicolás llora en Manhattan, Delcy Rodríguez ha descubierto su nueva vocación: ser la mejor amiga de Donald Trump. Ayer, en el Teatro Teresa Carreño (donde antes se gritaba «Muerte al Imperio»), Delcy llamó a Trump «socio y amigo». ¡Qué rápido guardaron el morral de Chávez y sacaron la gorra de Make America Great Again!
Delcy celebra que Trump nos llame «socios». ¡Claro, Delcy! Eres su socia porque le entregaste el control del petróleo y le permitiste a Chris Wright mandar en la Faja. Lo que ella llama «cooperación», nosotros lo llamamos capitulación con beneficios. Pide el cese de las sanciones porque «bloquean a la juventud». No, Delcy, lo que bloquea a la juventud es que tú y tu hermano sigan en Miraflores administrando el país como si fuera una franquicia de los intereses energéticos de Washington.
LA SUSPENSIÓN DE CONTRATOS: LIMPIANDO LA CASA PARA EL JEFE
Para que no queden dudas de quién manda, el Ministerio de Petróleo suspendió 19 contratos firmados en la era Maduro. PDVSA está vendiendo ese crudo directamente. Es la gran purga comercial: están sacando del juego a los «amigos de Nicolás» para dejarle la mesa limpia a las empresas que vienen con el sello de aprobación del Tío Sam. Lo curioso es que la producción no cae; solo cambia de bolsillo.
LA LIBERTAD A CUENTAGOTAS: 607 Y CONTANDO
La Plataforma Unitaria informa que ya van 607 liberados. ¡Por fin un número que se siente real! Pero todavía quedan 529 ciudadanos tras las rejas. Es la prueba de que la libertad en Venezuela se está negociando barril por barril. Sueltan a unos cuantos cada vez que Delcy necesita pedirle un favor a su «socio y amigo». No es justicia, es un sistema de canje humano.
💡 PROPUESTAS Y CRÍTICAS: ENTRE LA DIGNIDAD Y EL NEGOCIO
- NI UN DÓLAR PARA LA DEFENSA DE MADURO: La propuesta es clara: la Asamblea Nacional debe prohibir por ley que se use un solo centavo del erario público para pagar abogados privados en procesos por narcotráfico en el extranjero. Que Maduro use sus ahorros en Suiza (esos que Berna congeló) o que se conforme con la justicia gratuita de Nueva York.
- TRANSPARENCIA EN LA «SOCIO-AMISTAD»: Si Delcy y Trump son «socios», queremos ver el contrato de asociación. Exigimos que se publiquen los términos de la «nueva agenda de cooperación». Los venezolanos no somos empleados de una corporación binacional; somos ciudadanos de una República que exige elecciones libres, no solo transacciones petroleras.
- LIBERTAD TOTAL HOY: Si ya soltaron a 607, ¿qué esperan para los otros 529? Si hay «voluntad política» para llamar amigo a Trump, que haya voluntad para vaciar las cárceles de inocentes antes del fin de semana.
CONCLUSIÓN: EL REMATE DE LA REVOLUCIÓN
Venezuela está viviendo el remate más grande de su historia. Delcy está vendiendo el país por partes para comprarse tiempo, mientras Maduro intenta que el banquete se lo paguemos nosotros desde su celda. Trump, realista como siempre, acepta el crudo y la «amistad» mientras le sirva para sus intereses.
Pero en RDN Digital no nos engañamos. La verdadera libertad no vendrá de una «licencia de la OFAC» ni de un discurso en el Teresa Carreño. Vendrá cuando la soberanía no dependa de si Delcy y Donald son amigos, sino de que los venezolanos podamos elegir a quien de verdad nos representa. Lo demás es solo maquillaje para una dictadura que cambió el rojo por el verde del dólar.
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Feliz fin de semana…
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